¿Educación pública laica o laicista?

Señor Director,

La Comisión de Educación del Senado ha incorporado el concepto de educación pública laica en la LGE. Será bueno recordar que no es lo mismo “no profesar religión alguna”, que “profesar el no a la religión”.

Si la nueva Ley de Educación, asume como propia la opción particular de “el no a la religión”, la convierte en confesión estatal, con lo cual pierde su aconfesionalidad, su neutralidad y nuestro Estado deja de ser laico para ser laicista (lo religioso debe desaparecer y quedar expulsado del ámbito público).

El Estado debe defender y promover positivamente -al igual que las demás libertades públicas-, la libertad religiosa, dando opción a los padres de elegir si quieren enviar a sus hijos a una clase de religión financiada por el Estado. No hacerlo, genera una injusticia respecto de quienes pueden pagar un colegio particular y hace caso omiso de la mayoría de los ciudadanos que pagan los impuestos y declaran la fe católica.

Salvador Salazar D.
Presidente, MueveteChile.org

6 comentarios para “¿Educación pública laica o laicista?”

  1. Carlos Garrido Dice:

    No sería raro que el este gobierno promueva el “laicismo” dentro de la educación, porque en su afán de buscar una utópica Libertad Total del Individuo, trata de buscar votos en todos aquellos que se sienten “oprimidos” por cualquier cosa, (libertad religiosa, sexual, de género, de familia, de educación, aborto, matrimonio, etc.).

    Los partidarios del gobierno y quienes le hacen el juego desde la derecha, quieren, desde esta forma, legitimar sus propias situaciones frente a tales posturas.

    Lo que en el fondo quieren, es hacernos creer que con tales “libertades” vamos a ser más libres, cuando en la práctica, tal como se demostró luego de la caida de los autollamados “socialismos reales”, sólo se benefició la cúpula gobernante, y la inmensa masa de ciudadanos, fueron cada vez más esclavos. Si no lo creen aún, pregúntenles a los últimos viajeros a Cuba y que ellos nos digan cúales LIBERTADES conocieron en esa isla.

  2. Andrés García Torres Dice:

    + El gobierno tiene que respetar la orientación de los padres en la educación de sus hijos. El Estado no puede atribuirse ser el educador.

  3. Pablo Delgado Dice:

    Es ésta, sin duda, una siuación previa a la persecución: mentalizar a la opinión pública afín, para el odio a los católicos; luego solamente hay que dejarles actuar. De hecho, ya hay un ambiente adverso a todo lo que representan los valores de la Iglesia, generado por la actuación de nuestros gobernantes. Luego dirán: nosotros ¡NO!, es la sociedad.

  4. Constanza Fernández Dice:

    En relación al el artículo publicado,
    todo responde a una crisis de fe.
    Aún sabiendo que no es posible imponer ciertas creencias religiosas a la sociedad,
    no se puede permitir que se transgredan valores
    que son totalmente necesarios para la sociedad,
    como el derecho a la vida, el amor, el respeto, consecuentemente con este último, el derecho a escoger el tipo de educación.

    A modo personal, estoy totalmente de acuerdo con Pablo Delgado, en su comentario anterior, sobre la persecusión a los católicos. Pero vuelvo a lo que propuse en el principio, vivimos una tremensa crisis de fe, en la cual, lo único que podemos hacer es dar testimonio y rezar.

    “Es posible construir un mundo sin Dios…
    Sí, es posible, pero ese mundo se vuelve contra el hombre” S.S Juan pablo II

  5. María de la Luz Alvarez Dice:

    Lo que pretende el gobierno es eliminar todo atisbo de religión y posiblemente de cualquiera a fin de formar una sociedad más egoísta que sólo piense en sí mismo y los demás no sean considerados. Al eliminar la libertad religiosa se está actuando contra la sociedad, se le está impidiendo que mantenga sus valores o que los refuerce según la religión que profesen en este caso los padres. Pero estoy de acuerdo que el ejemplo de los padres muchas veces deja mucho que desear.

  6. Ferdinand Dice:

    Señor Director,

    La Comisión de Educación del Senado ha incorporado el concepto de educación pública laica en la LGE. Será bueno recordar que no es lo mismo “no profesar religión alguna”, que “profesar el no a la religión”.

    Si la nueva Ley de Educación, asume como propia la opción particular de “el no a la religión”, la convierte en confesión estatal, con lo cual pierde su aconfesionalidad, su neutralidad y nuestro Estado deja de ser laico para ser laicista (lo religioso debe desaparecer y quedar expulsado del ámbito público).

    El Estado debe defender y promover positivamente -al igual que las demás libertades públicas-, la libertad religiosa, dando opción a los padres de elegir si quieren enviar a sus hijos a una clase de religión financiada por el Estado. No hacerlo, genera una injusticia respecto de quienes pueden pagar un colegio particular y hace caso omiso de la mayoría de los ciudadanos que pagan los impuestos y declaran la fe católica.

    Salvador Salazar D.
    Presidente, MueveteChile.org

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