Señor Director,
Repartiendo píldoras el gobierno solo malgastará el dinero de los contribuyentes en una estrategia fracasada. Según la Ministra, con esta iniciativa se persigue reducir la brecha que existe entre los que pueden comprarla y los que no pueden comprarla. No ha explicado, sin embargo, como y quien financiará el aumento del VIH que vendrá en proporción directa al aumento del uso del preservativo o de la píldora del día después, debido a la falsa seguridad que genera esta iniciativa. Una campaña que nuevamente ignora los consejos de ONUSIDA sobre la fidelidad y la abstinencia en las relaciones sexuales entre los más jóvenes y los desastrozos resultados que han tenido este tipo de campañas en Europa.
Hacerse cargo de la realidad es asumir el fracaso de la política preventiva que lo único que logra es aumentar justamente el efecto que desea evitar. Una campaña exitosa tiene que ver con fomentar una educación en libertad y responsabilidad personal.
Salvador Salazar D.